domingo, 15 de enero de 2012

SEGUNDO HÁBITO: COMIENZA CON UN FIN EN MENTE.

“Un día llegó Alicia a una bifurcación en la carretera y vio un gato de Cheshire en un árbol.
– ¿Qué camino debo tomar? – le preguntó.
– ¿Dónde quieres ir?
– No lo sé – respondió Alicia.
– Entonces, no importa. – Dijo el gato –”

Esto es un fragmento de la obra: Alicia en el país de las maravillas.

¿Cómo podemos decidir en qué dirección andar si no sabemos realmente hacia dónde queremos ir?

Cada día trabajamos 8 horas, luego corremos hacia casa, dónde también estamos atareados, los fines de semana los llenamos con infinidad de actividades, ¿pero realmente sabemos hacia donde nos lleva toda esta actividad frenética? ¿Estamos siendo Proactivos o Reactivos en el conjunto de nuestra vida?

Con el Primer hábito, seremos Proactivos, haremos que las cosas ocurran, actuaremos dentro nuestro centro de influencia, y buscaremos objetivos concretos; pero con el Segundo hábito, aprenderemos a seleccionar los objetivos que nos acercan a nuestras Metas.


DEFINIENDO NUESTAS METAS

Una Meta no es más que un Objetivo final, un objetivo muy ambicioso que queremos conseguir a muy largo plazo, pues a corto es inalcanzable. Para conseguir dicho objetivo deberemos trazar una estrategia para tener una camino claro, e ir cubriendo las diferentes etapas día tras día.

Hace tiempo me planteé un gran reto. Me propuse acabar una Maratón (42,2Km). Ese reto era algo imposible para mí en ese momento, así que empecé corriendo 20minutos tres días por semana. Fui incrementando el tiempo de entreno, hasta que unos meses más tarde hice mi primera carrera de 10Km. Tras varias carreras de 10Km, me lancé a hacer una ½ Maratón (21,1km), y un año más tarde conseguí acabar mi primera Maratón. Todo esto era parte de una Meta superior, acabar un Iron Man. Es una prueba deportiva de mucha exigencia física en la que debes combinar tres disciplinas. Empiezas nadando 3,8Km, sigues 180Km en bicicleta, y acabas corriendo 42,2Km (una Maratón). Desglosé cada disciplina de la misma manera para conseguirlo.

En el aspecto personal y en el laboral podemos hacer lo mismo, podemos plantearnos unas Metas a largo plazo, y luego trazar un plan para ir consiguiendo objetivos a más corto plazo. A continuación comentaremos varios aspectos a tener en cuenta a la hora de visualizar las Metas.


PLANTEARSE LAS METAS EN LA VIDA.

Os propongo dos ejercicios para ayudaros a visualizar esas metas:

Imaginaros dentro de muchos años, ya en la vejez, cuando el cuerpo ya no os permite mucha actividad, pero la mente sigue lúcida y clara. Estáis sentados en un sofá individual frente a la chimenea y con una manta sobre las piernas, tenéis una libreta y un bolígrafo. Hacéis una lista de los sueños que tuvisteis durante toda la vida, tanto los que fueros importantes como los más banales. Cuando estéis seguros de no haberos descuidado ninguno marcáis los que se han convertido en realidad y los que no. Del último grupo, descartáis los que no fueron importantes. Si todavía queda alguno, Piensa que cada vez tienes menos tiempo para cumplirlo. Lucha para que cuando llegue el día de verdad esa lista final esté vacía.

Ésta será una lista tuya, una lista para tener claro cuales son tus propios sueños. Los que tu cuerpo y mente te piden.

El segundo ejercicio nos pone unos años más allá, en nuestro propio funeral. Durante la ceremonia habrá varios oradores que dirán unas palabras sobre ti. Imagínate que es lo que te gustaría que dijeran. Esos oradores serán: Tu pareja, un hijo o hija, un amigo y un compañero de trabajo. Trazando esos 4 discursos (o más si quieres incluir alguno más, como tu padre, madre, nieto, comunidad, etc.) sabrás como quieres ser recordado por los demás, y podrás ver si estás en el buen camino o te estás desviando en algún aspecto.

Comenzar con un fin en mente es saber a qué debes dedicar los próximos 5 o 10 años de tu vida. Es saber lo que debes conseguir en esa etapa de la vida.


TODAS LAS COSAS SE CREAN DOS VECES.

Siempre que creamos alguna cosa, primero la creamos mentalmente, y luego físicamente.

Si queremos hacer una casa, debemos hacer unos planos primero, y luego, día a día los consultaremos para ver qué trabajo nos toca hacer ese día. Si no disponemos de planos, probablemente nos cueste mucho acabar haciendo la casa tal y como la queremos.

El segundo hábito se refiere a esa creación mental inicial, se refiere a los planos de nuestra vida. Se refiere a trazar un plan de actuación para conseguir objetivos día a día, y acercarnos poco a poco a nuestra Meta final. Si no disponemos de esos planos, de esa estrategia, difícilmente conseguiremos el objetivo. Una vez tengamos el plano, utilizando la proactividad del primer hábito, nos centraremos en nuestro círculo de influencia para avanzar día a día.

LIDERAZGO Y ADMINISTRACIÓN.

Siguiendo el punto anterior, Liderazgo sería la primera creación, la mental, y Administración sería la segunda, la creación física. Es importante cultivar ambas cualidades, pues de lo contrario no seremos capaces de llevar a cabo la misión.

El Liderazgo nos dice qué debo realizar, y la Administración nos dice cómo debo realizarlo.


UN ENUNCIADO DE LA MINISÓN PERSONAL.

Llegado este punto, Stephen Covey nos recomienda poner por escrito nuestra misión personal. Ésta misión personal debe contemplar varios aspectos de nuestra vida, que equivaldrían a cada uno de los discursos que hemos escuchado en el ejercicio de nuestro funeral, y debe contemplar los sueños que aparecen durante el transcurso de la vida.

Si ponemos por escrito la misión personal, nos ser más fácil ver cómo vamos progresando en ese camino, También nos ayudará a ver los cambios que vamos introduciendo en nuestra misión a lo largo de los años, y nos ayudará a ver la progresión como persona.

Éste es un concepto que se ha trasladado al mundo empresarial. Muchas empresas desarrollan y llevan a cabo grandes planes estratégicos de desarrollo que contemplan todos los aspectos de la organización. De hecho hoy en día es más habitual ver empresas con Misión y plan estratégico que personas o Directivos con ellos.

Tan importante es el enunciado de la misión para las personas como lo es para las empresas.


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